
Mi nombre es Amparo y me adentré en el mundo del Pilates debido a problemas en mi columna vertebral. Desde el nacimiento, he lidiado con varias hernias y espina bífida.
Trabajaba en una fábrica y deseaba dejarlo debido a mi estado de salud. Sufriendo de ciática y dolores insoportables, mi situación era desesperante.
Un día, mi médico, al que ya acudía con regularidad en busca de alivio (ya estaba siendo tratada en la unidad del dolor), me habló de una convención médica en los Estados Unidos en la que se elogiaba la eficacia del Pilates con máquinas.
A partir de ese momento, me sumergí en la búsqueda de información sobre el tema.
Posteriormente, comencé a asistir a clases de Pilates en un centro, al que llegaba con la ayuda de muletas. Sorprendentemente, después de tan solo tres semanas, dejé de cojear. Seis meses más tarde, completé un curso de Pilates y obtuve mi título. Al año siguiente, fundé Zenter Pilates.
Esta es mi historia, pero también puede ser la tuya. Si enfrentas desafíos similares en tu vida, te animo a explorar el mundo del Pilates y descubrir cómo esta disciplina puede transformar tu bienestar, al igual que lo hizo conmigo.